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martes, 5 de octubre de 2010

Música que he estado escuchando últimamente.

Es extraño.  Hace unos años hubiera creado un blog para hablar solamente de lo que me gusta (y llenar esos cuestionarios/memés tipo "1000 cosas sobre mí que todo el mundo, incluso gente que no me conoce, debería saber", como solía hacerlo antes.).  He querido cambiar un poco el tono para no sonar como un pequeño dictador en los confines de su propio blog.  La tentación está ahí.

Supongo que esto es una especie de desahogo para evitar futuros abusos de poder. 
  • El colectivo francés Valerie comenzó como una comunidad de músicos/bloggers con un interés casi académico en el sonido y la estética de los 80's.  Más allá de la tradicional visión irónica/hipster, Valerie nace de un amor legítimo por el sonido y el look de una era.  Proyectos como Anoraak, Electric Youth (agregados culturales canadienses a la causa) y College evocan una nostalgia ausente de malicia y colaboran entre sí a través de mezclas y colaboraciones que concretan una propuesta increíblemente evocativa.  Valerie crea bandas sonoras anacrónicas, atemporales, imaginarias y perfectas. 
  • Prefab Sprout es, posiblemente, una de las bandas británicas más subestimadas por el público.  Paddy McAloon (posiblemente el nombre más chistoso en la historia de la música popular) escribió y compuso verdaderas joyas del pop - que tristemente pasaron desapercibidas acá.  Quizá es momento de escucharlos más detenidamente.  Ideal para fans de Crowded House, The Smiths y Tears for Fears
  • Vuelve Interpol -¡al fin!- con un nuevo disco homónimo.  El bajista Carlos Dengler abandonó la banda amistosamente para seguir con sus proyectos personales.  Aunque el disco no muestra la misma fuerza de los anteriores (algunas canciones del disco abusan de los teclados y se pierde el juego característico de guitarras entre Paul Banks y Daniel Kessler), son una buena muestra de canciones que se deja escuchar.  Palidece un poco, comparado con Turn On The Bright Lights y Antics (sus dos primeros trabajos), pero es buen disco.
Una pequeña muestra de lo que he estado escuchando últimamente.  ¿Qué han estado escuchando ustedes?  ¿Qué me sugieren?

lunes, 4 de octubre de 2010

La voz de una generación

Ayer visité la página de Los 40 Principales.  Era domingo y, aparte de mi curiosidad morbosa o el tedio que acompaña a estos días, quería saber qué estaba escuchando la gente.  Sé que estas emisoras cumplen dos funciones básicas: hacer ruido ambiental y mantenerse a sí mismas comprando a la audiencia con boletas para conciertos.  Aún ignoro hasta qué punto inciden en los consumos culturales de su audiencia.  Si tienen alguna incidencia, creo que debo preocuparme un poco.  A veces, no basta con simplemente apagar la radio.

Está claro que la música popular está pasando por un período oscuro.  Los músicos saben que la venta de discos representa solo una pequeña parte de sus ganancias y que no van a poder vivir de las regalías, así que el esquema del mercado ha cambiado bastante:
  • Los discos son cartas de presentación y no productos con mérito artístico en sí mismos.  Los avances tecnológicos han puesto herramientas de producción y masterización en manos de muchos.
  • Internet sirve como una herramienta de difusión (legal e ilegal) de música.  Por eso, aunque producir un disco es mucho más barato que hace cinco o diez años, no es rentable.  Supongo que es posible vivir de las regalías, pero eso implica payola (pagar para que un tema suene varias veces en la programación de una emisora) y tiempo (que no resulta rentable para las disqueras, ya que éstas han invertido una cantidad de dinero para crear un paquete publicitario y necesitan reintegros con ganancia para mantenerse a flote)
  • Por lo anterior, las disqueras hacen dinero de muchas otras formas:  ringtones, memorabilia, ediciones especales, DVDs y eventos.  Adaptar los contenidos a estos formatos implica un corte notorio en la calidad de las canciones (¿No han notado que hay, quizá, demasiadas canciones que hablan sobre teléfonos?)
Este panorama distópico fue la base del cambio más radical en la relación entre medios masivos, artistas y productores.  No es un fenómeno nuevo, pero ha llegado al descaro:  La industria ya no se toma la molestia de investigar tendencias porque resulta mucho más fácil imponerlas.  Los ejecutivos jóvenes que gestaron la "radio juvenil" (o, mejor, que calcaron los formatos con más éxito en un sector demográfico) entendieron que resulta más sencillo producir barato y vender caro.

Posiblemente este descubrimiento está al mismo nivel de "el agua moja".  Pero lo sorprendente es el radio entre costos de producción y ganancia/difusión.  De otra manera, no se explica que en Los 40 Principales el número uno sea alguien que se hace llamar Jiggy Drama (hago énfasis en "se hace llamar". Estos epítetos postizos son producto de un ego inflado, no de la malicia del prójimo).

Me gustaría que escuchen esto y me respondan las siguientes preguntas:

  1. ¿Tendríamos que alertar a Pau Donés (y a la gente de Jarabe de Palo) sobre un posible plagio?
  2. "Flaca, tirame un hueso"  es uno de los piropos más viejos del galante repertorio nacional.  ¿La próxima canción de Jiggy Drama tendrá como estribillo "Yo soy pirata/no por el oro/no por la plata/sino por el tesoro que tienes /entre (... bueno... creo que ustedes se saben el resto)"
  3. ¿Escuchan el efecto sonoro de "poing", como el que usan en Tom y Jerry cuando a Tom le arrancan un bigote?  ¿Qué carajo estaban pensando?  
  4. "No me cortes la cara como si fuera Al Pacino/De Palma/calma/Soy El Padrino".  ¿Qué clase de DVD pirata compró este tipo en el que Brian De Palma aparece en los créditos como director de una película de Francis Ford Coppola?
  5. "...y veras como la rumba se enloquece/esto es fiesta de locos/como Calle 13". ¿No es un error garrafal citar a un mejor artista en una canción mediocre?  ¿Esto está en la línea delgada que hay entre el homenaje y el agravio?
Si esta es la voz de una generación y esto es lo que la gente quiere escuchar (demográfico de personas entre los 16 y los 25 años), bien por ellos.  No me interesa ser árbitro del buen gusto y no tengo las tripas para ser uno de esos productores radiales que buscan "lo que pega".  Lo que me preocupa es que el éxito de este tipo (si se le puede llamar un éxito) obedece a las circunstancias decadentes de la industria y no a la demanda.  No creo que esté mal que exista musiquita para tomar e irse de rumba pero, tristemente, eso es lo único que se está produciendo en el mainstream. 

Más allá del clásico discurso de la promoción de la ignorancia y la frivolidad o el de la responsabilidad de los medios en la formación de opiniones (que es, en últimas, responsabilidad del individuo y no del zeitgeist), me preocupa pensar en la agenda de una industria que ha ido bajando progresivamente sus estándares a niveles cercanos al lenocinio.  Una generación ha aceptado lo que para generaciones anteriores es inaceptable, un proceso natural en nuestra cultura.  Solo que, en este caso, lo inaceptable no está hecho de las esperanzas, consignas y luchas de una juventud.  Era cruel cuando los medios explotaban las necesidades adolescentes a través de un mercado subcultural (moda hippie, moda punk, moda new wave, moda "urbana", moda grunge, moda...) que trataba de leer y suplir las herramientas para encajar en el estereotipo. Pero es mucho más cruel suplir ideales.

La voz de una generación es Jiggy Drama.  Espero que sea la última generación.