viernes, 5 de noviembre de 2010

Carta abierta a los productores de televisión colombiana (regreso triunfal a las pantallas... de sus computadores)

Voy a ser breve por razones dolorosamente prácticas: ustedes han reducido la capacidad de atención (propia, del público) a unos cuantos minutos.  Gastar más de una cuartilla simplemente sería diluir el mensaje que necesito transmitir.

  • Ustedes son los peores enemigos de la gente que no puede costearse un computador pero que puede pagar un televisor a cuotas o heredarlo.  No son distintos a las personas para las que producen programas, por lo que decir que ustedes promueven la ignorancia es un halago inmerecido a las virtudes maquiavélicas que no tienen.  Simplemente han bajado los estándares:  Gente estúpida que produce televisión para gente estúpida.
  • Su única posibilidad de redención consiste en una misión que puede poner en riesgo su relación con los anunciantes, pero que puede devolverles la responsabilidad que tienen con nosotros:  Tener PERIODISTAS DE VERDAD en los noticieros, SUSPENDER LAS NOVELAS EN HORARIOS DE LA TARDE, DEJAR DE PRODUCIR REALITY SHOWS y ofrecer documentales de verdad, TENER ESPACIOS DE CRÍTICA Y OPINIÓN reales y no los protocolos de Relaciones Públicas que ofrecen, ACABAR CON LOS PREMIOS A LOS MEDIOS NACIONALES porque la mediocridad no debe premiarse y, por favor BALANCEAR EL CONTENIDO NOTICIOSO PARA QUE NO SEA INFERIOR AL CONTENIDO DEPORTIVO en las noticias.
  • Son medidas de emergencia.  No nos merecemos una televisión de entretenimiento porque hay mucha gente que deriva su cultura (y la forma en la que se relaciona con otros) de la programación de mierda que ofrecen.  No nos merecemos series de ficción porque no tenemos la madurez para reflexionar.  No nos merecemos la inmediatez de nuestros noticieros porque no existe el espacio para pensar y opinar sobre los hechos.  Sobre todo, no nos merecemos una televisión de entretenimiento porque existen muchos que son incapaces de APAGAR LA TELE para leer, hablar con otros, forjarse una opinión o comparar con otros medios lo que han absorbido.
  • Los niños colombianos hablan con acentos de telenovela barata.  Su imaginación es del tamaño de una pantalla.  No tienen una noción de familia que no gire alrededor de la televisión.
  • Por lo tanto, ustedes tienen que desafiar al público.  Son comida chatarra para gente muerta de hambre intelectual.  Sus organismos absorben lo que pueden absorber, pero no están recibiendo nutrientes.  Solo calorías muertas.  
  • Un tercer canal privado... ¿para qué?  ¿Para glorificar la hegemonía de turno y llenar los bolsillos de algunos con la plata de una licitación?
  • Tienen que cambiar.  De lo contrario, tendremos que acabar con la televisión.  No es difícil.  Sin anunciantes, no hay negocio.  Sí, es un asunto moral, pero no de la forma en la que ustedes creen.  No queremos censura.  Queremos que la gente haga uso de su juicio, de su sentido común y decida qué es prudente ver y cómo.  Pero ustedes han limitado las alternativas a una falsa sensación de opciones múltiples.  Son mensajes replicados, información tan redundante como inútil.  La moral es el ejercico de nuestro libre albedrío, el mismo que ustedes amenazan irresponsablemente.
  • Si hablo en plural es porque sé que hay muchos que comparten mi opinión.  No nos conocemos, no somos una organización pero estamos dispuestos a generar cambios.  Les guste o no.
Quedan advertidos.

jueves, 21 de octubre de 2010

Eutanasia (o "editorial con título provocativo y alegórico")

Desde que leí "El Enterrador" de Thomas Lynch, he pensado que nuestra sociedad ha perdido la capacidad de discutir, de aceptar que las contradicciones son inherentes al ser humano y de celebrar la heterogeneidad. 

En su ensayo "Crapper", Lynch traza una alegoría entre nuestra incapacidad de lidiar con la adversidad y nuestros hábitos excretorios.  El inodoro cambió la forma en la que nos relacionamos con la corruptibilidad de la carne, la tecnología nos ha vuelto distantes de nuestra inescapable vulnerabilidad.

Negarle el acceso a alguien en una red social ("eliminar" o "bloquear") es una especie de muerte piadosa:  Cortamos los canales de información para evitar el sufrimiento.  Nuestro.  Ajeno.  Mutuo.  Hace algunos años, sería entendible considerar este homicidio virtual como algo inmaduro, sin mayor relevancia.  "Es solo Internet".  Pero nuestra capacidad de relacionarnos se puede equiparar a nuestra habilidad de administrar y discriminar información.  Lo hacemos en la vida real.  Las redes sociales son parte de esa vida real porque son pocos los nodos infomativos que permitan o aboguen por el anonimato.  No hay un avatar.

Internet nos permite rodearnos de gente que reafirma nuestras opiniones.  Casi todos los grupos de Facebook se crean sobre lugares comunes y, tras un intercambio de anécdotas, el entusiasmo se va apagando hasta que ese grupo se convierte en una huella residual de algo en lo que ya no participamos.  No hay valor estadístico en la disidencia (Solo hay un botón de "me gusta").

Reconozco que mi habilidad para discutir se ha mermado bastante.  Últimamente, me veo en aprietos para poner ejemplos tangibles de las cosas que trato de decir. Tras hacer una demostración de un punto, pierdo mi equilibrio cuando alguien me pide ejemplos o casos.  Supongo que es algo así como un "síndrome de semiosis involuntaria" en el que, súbitamente, creo que el discurso es el ejemplo.  En mi cabeza, soy claro y espero a que mi interlocutor corrobore lo que digo por su cuenta. No solo me desespera estar equivocado sino ser incapaz de demostar que tengo la razón cuando creo tenerla.

Siento que me he rodeado de gente que tiende a estar de acuerdo conmigo y, a veces, solo quisiera un contendor que me permita poner a prueba los límites de mis creencias. A veces solo quiero salir de mi "zona de comfort", así sea temporalmente para recolectar ejemplos y no darme a mí mismo por sentado.  Quizá a través del ejercicio me afecte menos desconocer algo o estar equivocado en algo más.

Es más fácil "eliminar", "bloquear", "borrar" (y vaya uno a saber si "vaporizar", "deconstruir" o lo que tengan en mente las nuevas redes sociales) que discutir, pelear, aprender, enseñar.  Espero que esas habilidades no se atrofien jamás.

viernes, 15 de octubre de 2010

El Museo de Las Religiones

Algún día (uno de esos en los que ninguno de nosotros estará) habrá un Museo de las Religiones. Lo imagino como un edificio enorme, sobrio de muy buen gusto.  No importa mucho en qué ciudad, pues habrá exhibiciones itinerantes por todo el mundo.  Supongo que, para entonces, la tecnología habrá acortado algunas distancias más y la experiencia virtual será casi tan enriquecedora como la real.

En el Museo de las Religiones se exhibirán piezas y muestras representativas de cada religión.  Sus visitantes podrán ver las creencias, los rituales y las comunidades a través del lente de la antropología y el transhumanismo.  Cada religión contará con una extensa base de datos donde se compilarán hechos, textos sagrados, información multimedia para consultas y comparaciones.

La gente irá para aprender un poco más de sus antecesores y entender algunas de las decisiones (buenas y malas) que éstos tomaron.  Estoy siendo optimista: posiblemente a ellos les interese comprender su pasado para entender nuestro futuro.

Pero, sobre todo, el Museo de las Religiones será un lugar de celebración tanto de la locura teológica como de la Humanidad que se emancipó de ésta.

lunes, 11 de octubre de 2010

Símbolo

“Signo es cualquier cosa que pueda considerarse como substituto significante de cualquier otra cosa. Esa cualquier otra cosa no debe necesariamente existir ni debe subsistir de hecho en el momento en que el signo la represente”


Creo que lo único que puedo ofrecer esta vez es una pregunta:  Si el símbolo es la representación de lo que no está o lo que no existe en el momento, ¿No es un error precipitarnos a buscar símbolos antes de buscar lo que reemplazan?
La "colombianidad" contemporánea invierte el proceso semiótico.  Crea los símbolos y luego los ideales.  O, por lo menos, los símbolos aparecen primero que las ideas.

Nuestros símbolos patrios surgieron como manifestación de un país emancipado.  Fueron el producto y no la causa de una revolución.  Fue necesario afirmarnos como colombianos y la idea de una nación incipiente quedó plasmada en la bandera.

Varias veces he visto encuestas que buscan vislumbrar cuál es el símbolo de Colombia.  Semana resolvió que lo era el sombrero vueltiao (¿volteao?  ¿vuelteado?).  "Representa una semiótica. Habla por un pueblo. En sí, lleva una geografía, una historia, una antropología (...)".  ¿Quién hizo esta propuesta?

Me gusta esa idea de Colombia, pero no es lo que vivimos.

Si me permiten hacer una propuesta, me gustaría postular la espada de Bolivar (la que robó el M-19 el 19 de enero de 1974 y que fue devuelta el 31 de enero de 1991).  La espada en manos de Bolivar representó la lucha de un pueblo que se estaba forjando a sí mismo.  Su robo fue la tergiversación de esos ideales y su retorno un gesto ambigüo, tan amistoso como interesado.  Es una síntesis somerísima de nuestra historia moderna.

O, tal vez, necesitemos menos símbolos y más realidades. 

Los símbolos ocupan el lugar de aquello que ya no está.  Necesitamos menos acciones simbólicas o, de lo contrario, corremos el riesgo de vivir en un país imaginario.

Ateísmo en América Latina



Mi debut en YouTube. Un poco reiterativo, pero es un primerazo.

domingo, 10 de octubre de 2010

Misceláneas, desordenadas y desveladas (2)

  • In-prudencia me recuerda por qué seguí bloggeando.  Comencé a bloggear cuando una chica con la que salía me hizo uno de los regalos de cumpleaños más chimbos y tardíos de mi vida:  mi propio blog, con una plantilla rudimentaria que me tiré pendejeando con HTML.  Seguí bloggeando porque no puedo parar de escribir, porque creo que la Realidad está compuesta de pequeñas verdades e historias, porque los blogs permiten estructurar ideas más fácilmente y porque uno termina conociendo toda clase de ñoños, geeks, bichos raros y gente que tiene algo que decir en sus feudos bloggeriles.
  • No sé que pensar sobre la intro que escribió y dirigió Banksy para Los Simpsons. ¿La crítica va hacia la explotación?  ¿Hacia Fox?  ¿Tiene algo que ver con la concesión del Nobel a Lu Xiaobo?  Más rating para una serie de un conglomerado que ha sido la voz del conservatismo estadounidense.
  • Me gustaría encontrar más contenidos sobre ateísmo y escepticismo para hispanoparlantes. Si ustedes son ateos y tienen blogs, déjenme un mensaje.
  • Nunca he tenido la necesidad, la razón o la oportunidad de quemar una bandera colombiana.  A los estadounidenses les preocupa bastante el asunto de quemar símbolos patrios.  ¿Es ilegal en Colombia quemar una bandera tricolor?  Si alguien sabe algo de leyes, que me eche una mano.  (aprovecho para recordarme escribir un artículo sobre los símbolos mañana...)
Si se me ocurre algo más que escribir, lo pongo más tarde.

sábado, 9 de octubre de 2010

Mondo Crudele

"So I be written in the Book of Love; I do not care about that Book above. Erase my name, or write it as you will, So I be written in the Book of Love.”
(Extracto del Rubayat, por Omar Khayyam)

"A 13 year old boy in Texas shot himself in the head after years of bullying and torment for being gay. Seth Walsh, also 13, hung himself from a backyard tree. Tyler Clementi, 18, a freshman at Rutgers, jumped off the GW Bridge after his roommate broadcast a video of Tyler with another guy. Today, I STAND UP TO THOSE BULLIES in their honor. If you care to STAND UP with me, please post this"
(Tomado de un mensaje de estado en Facebook)


Honestamente no sé cómo empezar este comentario, así que les pido perdón por no cuidar el estilo y por los lugares comunes que puedan aparecer acá.  Entiendo que mi opinión puede ser muy similar, si no la misma, a la que ustedes tienen sobre temas como el abuso, los derechos de la comunidad LGBT y la intolerancia y que esto solo cumple una función reiterativa que puede convertirse en un párrafo moralizante.  Entiendo que no es mi responsabilidad educar a nadie sobre Derechos Humanos o que no tengo más herramientas que cualquier otra persona para hablar de temas como la dignidad o el respeto.  Además reconozco que no siempre he tratado de ser ecuánime y que no estoy exento de prejuicios.  Simplemente soy alguien que valora su propia opinión.

Amar es complicado. Implica reconocer nuestros vacíos y nuestros errores.  Cuando decidimos (o cuando no podemos evitar) amar a alguien nos enfrentamos a los límites de nuestras creencias y de nuestras emociones.  No hay rabia más grande ni pasión más profunda que la que se siente cuando se ama.  Muchas veces, nuestros defectos son más que las virtudes que podemos aportar en una relación y, después de dar esa parte de nosotros que consideramos un misterio que solo alguien más puede revelar, podemos pensar en un futuro o detener un proceso que acarrea más sufrimiento que realización.  Hay quienes están dispuestos a resistir un poco más, a sacrificar las satisfacciones más inmediatas para encontrar algo más.  Nos mueve la curiosidad, el miedo a estar solos, el deseo, el temor a la muerte, la vanidad... y el amor.

La adolescencia es un período confuso y solitario en el que tratamos de separar nuestra "personalidad" de nuestro entorno.  Es un proceso en el que descartamos lo que nos sirve y lo que nos impide crecer.  Somos afortunados si encontramos amigos en el proceso y lo somos más si sabemos conservarlos a través de los años.  La necesidad de entender más y de ponernos a prueba contra los impulsos que buscan un recipiente en alguien más, la incapacidad de mostrar o de buscar afecto en otros (porque todos estábamos igual de confundidos), la rabia... todo hace parte de un momento complicado en la vida. Todo momento de nuestras vidas es confuso, pero este lo es particularmente más. A veces pido perdón en silencio por todos los errores que cometí en ese entonces y procuro no cometerlos.

Con todo esto... ¿por qué hay jóvenes que luchan o que se exponen a la opinión ajena?  Porque el amor no es un fin en sí mismo: es una oportunidad.  Cuando amamos, aprendemos más de nosotros mismos, aprendemos de los demás, aprendemos de las dinámicas entre seres humanos y esta información cambia nuestro código genético, adhiriéndose a nuestro ADN y obligándonos a ser más compasivos, más tolerantes, obligándonos a improvisar, a negociar, a explorar el límite de nuestra paciencia y de nuestros deseos.  Amar nos obliga a evolucionar como seres humanos y es un proceso que nunca termina (así las relaciones terminen).  A veces duele, a veces lastima, a veces da rabia... pero es una oportunidad, no muy distinta de escalar una montaña para ver el mundo desde la cima.  A veces se triunfa, a veces no.  Solo se puede seguir intentando.

¿Quiénes somos nosotros para decidir qué y cómo se debe amar?  Eartha Kitt, la Gatúbela de la serie sesentera de Batman, dijo "Siempre aprendo algo nuevo.  Mi diploma será la tumba".  Todos los días obtenemos algo de información sobre nosotros mismos y, con algo de suerte, sobre lo que amamos.  Esta información no tiene ningún valor si no nos sirve para entender mejor a los demás.  Si un hombre ama a otro, si una mujer ama a otra, si alguien ama a ambos... no tenemos la autoridad para decidir si es un error.  Podemos no estar de acuerdo, pero nadie tiene el derecho de imponer estas opiniones como verdades absolutas y juzgar a alguien por sus preferencias y decisiones.  El amor es la única herramienta que tenemos para evolucionar.  Cada día tengo que luchar contra mis propios prejuicios y, muchas veces, pierdo muchas batallas en una guerra que no termina.  No me interesa ser políticamente correcto, no me interesa ser condescendiente... quiero aceptar el mundo tal y como es.  Es complicado, pero no es imposible.

Nuestra historia moderna es la de un mundo cruel.  No creo en una vida después de la muerte y lo único que puedo hacer es ofrecer mis condolencias y mi solidaridad a las familias de las víctimas de la discriminación. y el abuso.  Solo puedo ofrecer mi apoyo, mi respeto y mi tiempo a quienes sufren silenciosamente.  No soy más que alguien con una opinión y mucho tiempo libre.  El mundo es un sitio cruel y nadie debe enfrentarlo solo.

De nuevo, les pido perdón por el tono cursi de este comentario.  Los perpetradores, criminales y abusivos tendrán todo el cubrimiento de los medios y siempre habrá una voz que se oponga firmemente.  Yo solo puedo ofrecer la poca comprensión que tengo.  No es mucho, pero es todo lo que tengo.