Mostrando entradas con la etiqueta política. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta política. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de octubre de 2010

Símbolo

“Signo es cualquier cosa que pueda considerarse como substituto significante de cualquier otra cosa. Esa cualquier otra cosa no debe necesariamente existir ni debe subsistir de hecho en el momento en que el signo la represente”


Creo que lo único que puedo ofrecer esta vez es una pregunta:  Si el símbolo es la representación de lo que no está o lo que no existe en el momento, ¿No es un error precipitarnos a buscar símbolos antes de buscar lo que reemplazan?
La "colombianidad" contemporánea invierte el proceso semiótico.  Crea los símbolos y luego los ideales.  O, por lo menos, los símbolos aparecen primero que las ideas.

Nuestros símbolos patrios surgieron como manifestación de un país emancipado.  Fueron el producto y no la causa de una revolución.  Fue necesario afirmarnos como colombianos y la idea de una nación incipiente quedó plasmada en la bandera.

Varias veces he visto encuestas que buscan vislumbrar cuál es el símbolo de Colombia.  Semana resolvió que lo era el sombrero vueltiao (¿volteao?  ¿vuelteado?).  "Representa una semiótica. Habla por un pueblo. En sí, lleva una geografía, una historia, una antropología (...)".  ¿Quién hizo esta propuesta?

Me gusta esa idea de Colombia, pero no es lo que vivimos.

Si me permiten hacer una propuesta, me gustaría postular la espada de Bolivar (la que robó el M-19 el 19 de enero de 1974 y que fue devuelta el 31 de enero de 1991).  La espada en manos de Bolivar representó la lucha de un pueblo que se estaba forjando a sí mismo.  Su robo fue la tergiversación de esos ideales y su retorno un gesto ambigüo, tan amistoso como interesado.  Es una síntesis somerísima de nuestra historia moderna.

O, tal vez, necesitemos menos símbolos y más realidades. 

Los símbolos ocupan el lugar de aquello que ya no está.  Necesitamos menos acciones simbólicas o, de lo contrario, corremos el riesgo de vivir en un país imaginario.

martes, 5 de octubre de 2010

Misceláneas, desordenadas y desveladas (1)

  • Santos presentó un plan para combatir el crimen urbano que incluye el incremento de fuerza policial.  Si tenemos  en cuenta algunos hechos recientes, creo que se está abogando por soluciones facilistas: tener más policías y no educar a los que tenemos para ser eficientes, honestos y humanos.  ¿Para qué? Así se generan empleos, se rehabilitan criminales y se incrementa la fuerza pública de una pedrada...
  • "Una vez más América Latina es escenario de intentos de desconocer la voluntad de los pueblos por parte de grupos de derecha, apoyados y financiados desde los Estados Unidos para desestabilizar los gobiernos progresistas que han alcanzado el poder en la región gracias al apoyo popular." (Tomado del sitio de Radio Nacional de Venezuela). Me encantaría obviar la redacción miserable de este párrafo, pero no puedo. Lo que me resulta divertido es el artilugio retórico (burdamente primario) con el que se rechaza la influencia yanqui (¿será posible abolir ese término del discurso izquierdista?  ¿por favor?) y no la figura del golpe de estado - ni pendejos que fueran...
  • Siguiendo con mi expedición a través de Los 40 Principales, encontré lo que posiblemente es la conjugación de absolutamente TODO lo que considero abyecto en la industria disquera.  En este caso tengo que ser absolutamente inflexible:  la producción, la letra, la canción, el abuso de AutoTune, la vulgaridad sin gracia... mierda... la falta de inventiva para hablar de situaciones sexuales... TODO en esta canción es desagradable.  Y es número cinco en el listado.
  • Después de escuchar por segunda vez (y última, al menos voluntariamente) lo anterior, creo que vale la pena hablar de algunos grupos que he estado escuchando últimamente.  Por estos días lo haré.  
Espero ver más comentarios, preguntas, opiniones y aportes.  Necesito dormir...